miércoles, abril 28, 2004

Gestaltsu en Málaga..Sociedad del Espctaculo I...de cine

Reporte de si mismos:

http://www.festivaldemalaga.com

Segundo día de ZonaZine con éxito en taquilla, en asistencia a los dos escenarios y en las diferentes carpas, donde se dejó ver lo mejorcito del cine andaluz, aprovechando el estreno de ‘Recambios’, en la sala 1 de Albéniz Multicines. Todo esto acompañado por una banda sonora inmejorable, a cargo de los DJ residentes, y unos audiovisuales en un marco incomparable. Esto es ZonaZine: espectáculo día tras día.
Zona D.J. contó con la presencia de Iván Bas (Residente Festival). May sorprendió con unos ritmos que definen la línea en la que debe seguir todo maestro. Tras los platos, sus armonías entraban por los oídos sensibles de los allí presentes como si fuera el mismísimo oleaje del mar. También por este espacio se dejaron ver Bombo Kid, y Pablo Di Ablo.


Y con mucha paciencia o ADSL a tamaño real unas cuantas miradas:

El "residente"
El "Bueno"
El "dire"compañia y espontaneos
"Escenficación"
Algunos "a la sombra" otros al sol

sábado, abril 24, 2004

Los psicologos no olvidan y se vuelven a encerrar para que otros tampoco olviden

Noticia aparecida en el mundo, ya casi parecen socilogos en esto de la protersta, pero quien la sigue...


PROTESTA CONTRA LA NUEVA LEY
Psicólogos se encierran en la UAM para exigir que se les reconozca como profesionales sanitarios

Un grupo de estudiantes y profesionales de Psicología se ha encerrado en la Universidad Autónoma de Madrid para protestar porque la nueva ley de ordenación de las profesiones sanitarias (LOPS) no reconoce al licenciado en Psicología como profesional sanitario.

El encierro, que está previsto que dure 24 horas y termine mañana a las 14.00 horas, tiene como objetivo que el nuevo Gobierno socialista no olvide la necesidad de reformar la ley, según explicó Enrique Martín, portavoz del "Grupo de colegiados por la salud y la psicología", que apoya a los estudiantes en su movilización.

Estos profesionales consideran que, con su actual redacción, la LOPS "cuestiona" que los psicólogos sigan realizando su trabajo como hasta ahora al no reconocer al licenciado en Psicología como profesional sanitario, cuando evalúa, diagnostica y trata trastornos mentales y del comportamiento.

Durante la tramitación de la norma en la pasada legislatura, recordó Martín, el grupo socialista y otros grupos de la oposición defendieron enmiendas para que los psicólogos fueran considerados profesionales sanitarios, pero el PP las rechazó.

Ahora, subrayó, es importante que el PSOE "no olvide su promesa" y reforme la ley para cumplir con la reivindicación de estos profesionales y con el compromiso que adoptó durante la campaña electoral.




martes, abril 13, 2004

toda una vida....y mucho dinero

Estos son los requisitos para que cualquier persona pueda llegar a ser PSICOTERAPEUTA GESTALT:
Serán socios todas aquellas personas naturales, que a petición propia, reúnan las condiciones previstas en el artículo siguiente de estos Estatutos y sean admitidos por la Junta Directiva.
Artículo 28
Todos los socios habrán de reunir las condiciones siguientes:

1.- Gozar de capacidad legal necesaria.
2.- Estar directamente interesado en los fines de la Asociación.
3.- Ser mayor de edad.
Artículo 29
La solicitud de admisión se remitirá a la Junta Directiva para que se adopte la resolución definitiva.

Artículo 30
Los socios de la Asociación se denominarán en razón a sus funciones en la forma siguiente:

1. Miembros Fundadores. Son los socios que han intervenido en la creación de la Asociación y que aparecen en el acta de Fundación.

2. Miembros Adherentes. Cualquiera que, siendo mayor de edad, lo solicite y sea admitido por la Junta Directiva.

3. Miembros Titulares. Los miembros de la AETG que cumplen los siguientes requisitos:

a.- Haber completado la formación en Terapia Gestalt de al menos 690 horas reconocida por la Asociación Española de Terapia Gestalt.

b.- Haber realizado 150 horas de terapia individual en total impartida o avalada por un miembro titular o un miembro psicoterapeuta de la AETG. Las horas de terapia grupal se computarán como la mitad.

c.- Haber completado 150 horas de supervisión impartidas o avaladas por un miembro titular de la AETG.

d.- Haber realizado y leído la tesina, dirigida o avalada por un miembro titular de la AETG, en las Jornadas de la Asociación.

e.- Ser ratificado como miembro titular en Asamblea General Ordinaria previa presentación de acreditaciones y solicitud de cambio de membrecía.

4. Miembros Bienhechores. Los que contribuyen con una cuota periódica a cubrir los gastos de la Asociación.

5. Miembros de Honor. Serán aquellos que sean nombrados por la Asamblea General en reconocimiento a los servicios o donaciones relevantes prestados a la Asociación.

6. Miembros Psicoterapeutas. Serán aquellos miembros de la Asociación Española de Terapia Gestalt que cumplan los siguientes requisitos:

a.- Poseer una titulación de rango universitario para acceder a la formación como psicoterapeuta. La Licenciatura en Psicología y la Licenciatura en Medicina y Cirugía son consideradas adecuadas para el acceso a la formación. Los médicos que no hayan cursado la especialidad de Psiquiatría y los Psicólogos que en su curriculum no hayan cursado las materias propias del perfil de especialidad en Psicología Clínica, habrán de cursar un conjunto de materias propias de la Salud Mental que será definido por la Junta Directiva de la AETG y ratificado en Asamblea General. Otros titulados de primer o segundo ciclo universitario podrán acceder a la Formación en Psicoterapia mediante los mecanismos de completamiento del curriculum y homologación que establezca la AETG.

b.- Un mínimo de tres años a tiempo parcial, en el periodo de post-grado universitario, dedicados a la formación teórica técnica y clínica en Psicoterapia y a la adquisición de la habilidades básicas del psicoterapeuta, a través de cursos y seminarios, con un mínimo total de 600 horas. Incluirá -si no ha formado parte de la formación universitaria de acceso- al menos 50 horas de conocimientos fundamentales de las diferentes modalidades y orientaciones de la psicoterapia. Los contenidos mínimos de la formación serán propuestos por la Junta Directiva y aprobados por la Asamblea General de la AETG en función de los compromisos subcritos por la AETG con asociaciones y federaciones de rango nacional, europeo y/o internacional y la experiencia acumulada en la formación de psicoterapeutas en España.

c.- Un mínimo de dos años de práctica profesional como psicoterapeuta, debidamente supervisada. Al menos incluirá el tratamiento de dos casos y un mínimo total de 300 sesiones de tratamiento y 100 sesiones de supervisión de dichos tratamientos (de las cuales al menos 50 serán supervisiones individuales, en las modalidades de psicoterapia individual). La supervisión de la práctica profesional habrá de realizarse con psicoterapeutas expertos acreditados como tales por las respectivas asociaciones de psicoterapeutas. En las modalidades de psicoterapia que así lo permitan. podrá desarrollarse la práctica profesional supervisada conjuntamente con coterapeutas expertos. Las supervisiones habrán de ser impartidas o avaladas por miembros titulares de la AETG.

d.- Un mínimo de seis meses de actividades prácticas en entornos públicos o privados de Salud Mental, en los cuales el psicoterapeuta en formación puede tener experiencia directa de la clínica psicopatológica, permitiéndole tomar contacto directo con las diferentes formas de manifestación de los trastornos mentales, y los distintos profesionales que intervienen en la Salud Mental.

e.- Haber realizado 150 horas de Terapia Individual. Las horas en terapia grupal computarán como la mitad.

f.- Los conocimientos y habilidades prácticas de los psicoterapeutas en formación serán valoradas, al menos al final del proceso de formación. Superar dicho proceso de valoración otorgará la certificación para el ejercicio profesional de la psicoterapia en una orientación o especialidad.

g.- Para la correcta aplicación de lo dispuesto en este artículo, el término "sesión" si ha de computarse en horas o viceversa, será considerado equivalente a aproximadamente cuarenta y cinco minutos.

Artículo 31
La cualidad de socio se extingue:
1 - Por voluntad del socio o muerte.
2 - Por no pagar la cuota.
3 - Por observar una conducta contraria a los Estatutos y fines de la Asociación.

¿Serán psicoterapeutas todos esos ¿psicólogos? que se anuncian en esas extrañas revistas como "verde mente" o "espacio humano?

domingo, abril 11, 2004

Ocurrirán accidentes...

curioso panfleto distribuido en la manifestación de Madrid el 15 de febrero de 2003, a veces alguien sólo tiene que decir lo que es obvio:

Ocurrirán accidentes...
Bush, Blair, Aznar tienen razón. El fin del mundo está a la vuelta de la esquina. Un día u otro, más pronto que tarde, estallará una bomba atómica en Nueva York, por la red de túneles del metro de Londres y sus estaciones abandonadas se deslizarán los perfumes de la Muerte química, un virus imposible se acercará a Madrid.


Las advertencias de nuestros amos no son meras pantallas de humos, sino profecías que se autocumplen. No es posible completar el expolio del planeta, acorralar a los pueblos que osan resistir, humillar a los vencidos y exhibir un poder sin límites sin pagar las consecuencias. La dominación que se basa en el despliegue de la tecnología tiene estas contraindicaciones: el genio de la botella está a disposición de todos. Cuando a principios del siglo XX Inglaterra puso en circulación los nuevos acorazados dreadnoughts, todas las otras flotas de guerra se quedaron obsoletas; pero no era difícil construir dreadnoughts, por lo que la flota inglesa perdió, en pocos años, su supremacía. De la misma manera, la misma tecnociencia que se aplica a la destrucción de los pueblos y culturas que el capital ha clasificado como inferiores, permitirá su desquite. Poder, ¿dónde está tu victoria?


Pero ese inevitable desquite nos alcanzará a todos. ¿Creeis que por manifestaros por la paz os estais poniendo a salvo? Cuando la muerte llegue, no sabrá distinguir a los suyos, y en todos nosotros se cobrará su venganza. Ciudadanos del primer mundo, debemos perecer con él si no somos capaces de desmontarlo. Porque esto se viene abajo. No sólo vendrán los accidentes nucleares, químicos, biológicos. El desastre del capitalismo de espíritu se ha instalado por todas partes: lo tenemos en el Prestige, y fuera del Prestige, en todas las mareas negras que suelta el normal funcionamiento de la economía y que no parecen preocuparnos tanto. Lo tenemos en la ingeniería genética, que hará irreconocible nuestra vida y la de nuestros hijos (si teneis dinero para la nueva mejora de la raza, criareis monstruos, si no, esclavos). Lo tenemos en la movilización incansable de nuestros esfuerzos, deseos y sentimientos, puestos al servicio tanto de la producción como del consumo obligatorios. Y lo tenemos en la vida de todos los días, kit miserable de aburrimiento, falsificación, insatisfacción y miedo, violencia, vacío. ¿Es esta lenta agonía la que nos da tanto miedo perder? En verdad decimos, ¿qué es lo que tememos que nos arrebate la guerra? No el futuro de las próximas generaciones, porque bajo el capitalismo ese futuro ha sido ya suprimido. Se acabó el sueño de un mayor bienestar, de una sociedad más justa, de la desaparición de formas de producción explotadoras, de la desigualdad sangrante entre las clases, de la educación como ascensor social y medio de elevación de las conciencias. Se acabó el progreso, se acabó la filantropía, se acabó el humanismo, se acabó la Humanidad. ¿Es que no sabemos lo que nos depara el nuevo siglo?


No, no nos indignemos tanto contra ese pobre alcóholico anónimo tejano que ha encontrado su salvación personal y su misión en la tierra entre los telepredicadores y el destino manifiesto de la pesada carga del hombre blanco. Dejemos que los cruzados entierren a las cruzadas. Pero miremos a nuestro alrededor. ¿Por qué estamos aquí? Porque nos han convocado. ¿Y mañana, y esta noche, adonde iremos? A nuestras casas, a seguir puntualmente el espectáculo de la guerra, y todos los otros espectáculos que ocultan y recrean constantemente la realidad. Hasta la próxima vez. Entonces, ¿para qué sirve esta manifestación? Para nada, porque aquellos que la han convocado nos están traicionando. Esos partidos y sindicatos, ¿qué harían si estuvieran en el gobierno? ¿Qué no han hecho ya, cuando estuvieron? Si de verdad queremos parar la guerra, hay que parar entonces la vida entera. Porque la guerra no basta: tenemos que parar el sistema económico y la estructura de poder que hacen que las guerras sean necesarias, todas las guerras, ¿o es que en la retaguardia no ha estallado ya la guerra? Aquellos de vosotros que os enfrentais diariamente a la explotación del capital, que soportais el sadismo de los jefes en un trabajo absurdo cuya utilidad no comprendeis ni compartis, o que haceis equilibrios vergonzosos en la cuerda floja del trabajo temporal, ¿conoceis la paz?


Ya no nos queda tiempo para los buenos sentimientos.

Es cuestión de vida o muerte, de nuestra vida o de su muerte.

Paremos el mundo, otra guerra es posible.

Los milenaristas sin Milenio, Madrid 15-2-2002

viernes, abril 02, 2004

la "disociacion" es necesaria

Aquí hay otro modo de expresar esa crisis existencial...

La disociación es una defensa y como tal protege al individuo. Estudios recientes relacionan la disociación con la historia traumática temprana en la que los hechos eran vividos en un estado de indefensión. De hecho se ha propuesto y estudiado como modelo el modelo animal del choque ineludible [2] . La protección de la defensa disociativa es tan radical que uno deja de ser uno y pasa a adquirir otra personalidad en los casos más patológicos. Ante lo que se vive como muy peligroso, uno deja de estar ahí, donde eso sucede.

Que esto sea así no es extraño. De hecho, en todas las religiones se dan prácticas disociativas que, dentro del marco en que se dan, pueden ser beneficiosas para los individuos.

Es decir, ausentarse de lo realidad siempre ha sido necesario y hacerlo frecuentemente y de forma integrada en la cultura podía prevenir la necesidad patológica de la ausencia.

Hubo tiempos en que la moda disociativa (es decir, la manera de ausentarse) era subirse a una columna y permanecer ascéticamente allí; representaba el triunfo sobre el mundo, el hombre extasiado sobre su columna ya estaba en otro sitio; en este caso en Dios mismo.

Los ritos iniciáticos, los bailes repetitivos y las danzas, los ayunos, determinadas formas de respiración sirven a lo mismo: Ausentarse del mundo, y lo han hecho a través de la historia en formas organizadas, en ritos colectivos que podían a veces terminar en catarsis de las que se volvía, se vuelve, renovados y dispuestos a seguir en la cotidianeidad.

Porque la presencia no tiene por qué ser algo que damos por supuesto. El hombre, dice Peter Sloterdijk, es "el metafísico animal de la ausencia".

La presencia se refiere a estar en el mundo y estar en el mundo de los sentidos. Pero para poder apreciarla es necesario haberse ausentado antes. Es como la vuelta a la naturaleza o a la vida en el campo. No es apreciada o sentida como tal hasta que es "regreso". Podría ser la presencia como el darse cuenta del mundo exterior sin pantallas intermedias. ¿Hay quién soporte eso de forma continuada? Peter Sloterdijk habla de "La autoexperiencia pánica del acto de presencia".

Y la ausencia sería como darse cuenta del mundo interior, igualmente sin interferencias de la capa intermedia, como si esa zona de fantasías, anticipaciones, deseos, etc, interviniera para mitigar la intensidad de la presencia o de la ausencia. Casi sería posible pensar en la evolución del hombre occidental como la historia de su alejamiento del mundo externo y del mundo interno a través de la inflación de ese colchón intermedio. Esto reconocería a esa capa intermedia una función (que ha permitido el desarrollo tecnológico y científico así como el arte, la literatura, la música...), al igual que los mecanismos neuróticos han tenido originariamente una función adaptativa.

En el momento actual se da una gran contradicción. No existen esos ritos de ausencia validados y, al mismo tiempo, existe mucha mayor ausencia de uno mismo en la vida cotidiana. ¿Cómo estar comiendo y viendo la televisión al tiempo, por ejemplo, con imágenes de cadáveres desmembrados? No es extraño, por tanto, que la disociación sea, en su diferentes manifestaciones, una patología en auge.

Por otra parte, la disociación es una de las manifestaciones de la histeria. Las personas histéricas [3] tenían su ámbito de expresión en esos ritos colectivos de los que hablaba. Podían tener, si eran personas religiosas, éxtasis místicos; podían en determinados ámbitos culturales permitirse exageradas manifestaciones emocionales; y si eso ya no estaba permitido podían ausentarse del mundo en la celebración de sus ritos religiosos, en los que otra realidad atraviesa a la realidad cotidiana ¿el sacerdote que bendice el pan y lo reparte no es Jesús mismo dando a comer su propio cuerpo?

De estos ritos de ausencia se volvía con una liberación de tensión interior que hacía más viva (o más soportable al menos) la presencia.

Nada que ver con nosotros ahora. ¿Cómo soportamos una continuada y forzada presencia en el mundo? Con drogas, con alcohol, con música: la musicalización mediática de la que habla Sloterdijk: "Olvido del ser desde todos los altavoces".

Las drogas ofrecen un buen ejemplo de lo que sucede con todas las polaridades: cada uno de los extremos de la polaridad contiene al otro. Las drogas se utilizan en muchas culturas para intensificar la presencia. Una utilización incompatible con la adicción. De un conjuro de un festín nórdico recoge Sloterdijk un relato con una "bebida que tenía un hondo propósito".... "los hombres se saturan de fuerza"... "el tiempo se dilata de manera insoportable"...Pero nuestras drogas actuales (el alcohol, los alucinógenos), nos sirven sobre todo para escaparnos de nosotros mismos, para ausentarnos.


"Vale la pena sentir para al menos dejar de sentir"